Hay que haber leído a Kafka, para comprender lo sucedido en los últimos meses con el matrimonio gobernante. En su libro La metamorfosis el personaje Gregorio se despierta una mañana, después de haber tenido inquietantes sueños convertido en algo similar a un escarabajo. El entorno a los Kirchner, así como la imagen de ellos y la imagen positiva que tenían en la gente, se han deteriorado, mas bien metamorfoseado, hasta llegar a la paradoja que si bien Néstor Kirchner arruina drásticamente la imagen de su mujer con cada aparición suya, sin tenerlo a su lado, a Cristina se le haría muy difícil llegar a terminar el periodo presidencial.
El matrimonio ya no goza de la complacencia de su partido, intendentes y gobernadores que poniéndose en la foto, soñaban con un caudal de votos en las próximas elecciones.
Tras la rebelión del campo y el malestar de la gente en general, desde el vicepresidente, pasando por gobernadores y referentes peronistas se fueron alejando y tomando distancia de la corte del rey Kirchner.
El golpe de gracia se lo proporciono sin duda Alberto Fernández, hasta ese entonces su principal operador político y defensor mediático de todo lo que tenia aroma a Cristina.
La pingüinera, se vacía de a poco, con la excepción claro esta de los impresentables de siempre como el compañero D`Elia, Depreti o Kunkel. Al igual que Hitler después de Stalingrado, el matrimonio hace uso de la estrategia: “…pase lo que pase todo tiene que ser transformado en un triunfo…”
Por el solo hecho de no reconocer la derrota es que no va a ver cambios importantes. Por lo tanto vamos a seguir con los dibujos de Moreno, los actos de corrupción del Arq. De Vido y con Néstor Ali Baba abriendo la cueva para que Rudy Ulloa, Cristóbal López, Enrique Eskenazi , Lázaro Baez y todos los otros, depositen los correspondientes reintegros a la corona. Todo es parte del código genético de este gobierno.
La presidenta en su primera conferencia de prensa actúo en varios roles, al fin y al cabo era un “ one man show “. Con soberbia a la Bette Davis , cuando aseguro que volvería a hacer todo igual y que hay sectores que no están a la altura de su programa económico, pasando a la comicidad elocuente, cuando corrige a un periodista que le pregunto por los “cambios hacia delante”, acotando ella con una sonrisa complaciente, que los “cambios hacia atrás serian imposible”. Sin reparar que cualquiera sabe que si hay algo que ella y su marido estuvieron ejercitando siempre, son esos cambios hacia atrás: inventan el pasado, para poder usarlo demagógicamente.
La decisión de ordenar el boicot a la Exposición Rural con el no envío de los Granaderos, la Escuadra Azul de la Policía Federal , así como el levantamiento de los Stands de provincias que responden al oficialismo y entes estatales, son evidencias del espíritu revanchista y la concepción confrontativa hacia el campo. A parte, todo esto es una muestra del concepto feudal que tiene el matrimonio. Como si el regimiento de granaderos y la escuadra azul fueran propiedad privada de ellos.
Como se ve, una vez más, Cristina Fernández confirmo que significa “cambiar para no cambiar” sin darse cuenta que, al fin y al cabo, ése es su principal problema.
El único acto de sinceridad de la presidenta fue reconocer que Moreno es Kirchner y al darle todo su respaldo confirmo que el que miente y falsifica los números del INDEC son su marido antes y ella ahora. Un dato a la pasada: la principal preocupación del gobierno pasa ahora por la inflación. ¿Cómo, no era que no había?
Lo que hace este gobierno es el intento de reparar una maquina que ya no funciona con el motor andando, sin darse cuenta que ese motor resultó ser un perpetuum Mobile alimentado por el caso Skanska, la valija de Antonini Wilson, la inflación, las mentiras groseras de Moreno, el tren bala, los fondos de Santa Cruz, etc, etc, etc.
Mario Vargas Llosa en su "Conversación en la Catedral" , hace preguntar a Santiago, uno de sus personajes “¿.en que momento se jodio Perú?”. Preguntar lo mismo con respecto a la Argentina, envuelta hoy en una crisis sin reconocimiento, gobiernos con conceptos estrechos y accionar corrupto y con imprevisible calendario de solución, seria responder que fue cuando los argentinos empezamos a asumir como algo inevitable ser regenteados y gobernados por personajes ineficientes, siniestros y corruptos que se auto tildan de políticos.
Las cosas se determinan las unas a las otras, pero en última instancia nosotros somos nuestro propio determinante. Lo que lleguemos a ser, dentro de los limites de nuestras facultades y de nuestro entorno, lo tenemos que lograr por nosotros mismos. De otra manera nos queda solamente el lamento solitario, la queja continua, seguir siendo anónimos y ejercitar todos los días la rutina de casa al trabajo y del trabajo a la casa eso si, tratando de llegar antes de las 6 de la tarde que empiezan los Simpson, que al fin y al cabo son dibujos mas copados y entretenidos que los que hace Moreno.