Los integrantes del grupo Identidad de la Comuna 7, apoyamos a los pequeños y medianos productores del agro de nuestro país.
Repudiamos el accionar del aparato punteril dirigido por oscuros personajes como el Sr. D`Elia y sostenido por el gobierno.
El discurso de la señora presidenta, mostró a una mujer desbordada y sin reflejos políticos. Carente de análisis y repitiendo uno de los tantos discursos con que solía "deleitarnos" en su época de senadora, cuando disfrutaba escuchando el sonido que mas le agradaba: el de su propia voz.
En un rapto de autoritarismo, arrogancia política y prácticas feudales, el matrimonio Kirchner delegó el "dialogo" del conflicto en los dos personajes m´ss degradados y con menos consenso en la sociedad argentina, el Sr. Moyano y el Sr. D`Elia.
Este último, personaje nefasto para la vida nacional, se caracterizó siempre por la pobreza, miseria y decadencia de sus declaraciones y accionar. Tratando de hacer creer a la gente que los productores agroganaderos, eran parte de un plan para derrocar al gobierno.
La teoría de la conspiración por lo regular se ha manifestado como la fuga de los políticos frente a los problemas reales que son incapaces no ya de resolver sino de comprender.
Detrás del paro de los pequeños y medianos productores no hay operaciones políticas, hay reclamos que obligan a ser escuchados y obligan al diálogo.
La ausencia de acción del poder legislativo es cada vez más atemorizante. El
Congreso debe dejar de ser la ESCRIBANIA del Poder Ejecutivo, para convertirse en un lugar donde se debaten ideas y propuestas.
La señora de Kirchner logró en poco tiempo lo que sus antecesores tardaron algunos años: colocar a todos en su contra
El discurso de la presidenta impone una nueva pragmática, la herramienta más valiosa de la estrategia del poder es la arrogancia, que nos transforma a todos los que pensamos de otra manera, en derrotados, como si el verbo encarnado fuera el único verbo, como si la arrogancia no fuera vulnerable.